Regreso a Betel
Llamado de vuelta a Betel, Jacob entierra los dioses extraños que su casa todavía lleva consigo. Nuestro Padre confirma el nombre de Israel. Luego se acumulan las pérdidas: muere su nodriza, Raquel muere al dar a luz a Benjamín, Rubén profana el lecho de su padre e Isaac es sepultado.
35 1Entonces nuestro Padre dijo a Jacob: «Levántate, sube a Betel, quédate allí y edifícame un altar, a mí, que me aparecí a ti cuando huías de tu hermano Esaú».
2Y Jacob dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: «Quiten los dioses ajenos que hay entre ustedes, purifíquense y cámbiense de ropa. 3Vayamos a Betel. Allí edificaré un altar a nuestro Padre, que me respondió en el día de mi angustia y estuvo conmigo dondequiera que fui».
4Entregaron a Jacob todos los dioses ajenos que tenían en sus manos y los aretes que llevaban en sus orejas; y Jacob los escondió bajo la encina que estaba junto a Siquem. 5Se pusieron en camino; y el terror de nuestro Padre cayó sobre las ciudades vecinas, de modo que nadie persiguió a los hijos de Jacob. 6Jacob llegó a Luz (es decir, Betel), en Canaán, con toda la gente que estaba con él. 7Allí edificó un altar y lo llamó El-Betel, casa de nuestro Padre, porque allí se le había revelado nuestro Padre cuando huía de su hermano. 8Entonces murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, bajo la encina, la cual fue llamada Alón-bacut, encina del llanto.
9Nuestro Padre se apareció otra vez a Jacob, cuando volvía de Padan-aram, y lo bendijo.
10Y nuestro Padre le dijo: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob; tu nombre será Israel». Y le puso por nombre Israel. 11También le dijo nuestro Padre: «Yo soy El Shaddai, tu Padre Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti saldrán una nación y un conjunto de naciones, y reyes saldrán de tus entrañas. 12La tierra que di a Abraham y a Isaac, te la daré a ti; y a tu descendencia después de ti le daré la tierra».
13Entonces nuestro Padre subió de donde estaba con él, en el lugar donde había hablado con él. 14Y Jacob levantó una columna en el lugar donde nuestro Padre había hablado con él, una columna de piedra, y derramó sobre ella una libación y derramó sobre ella aceite. 15Y Jacob llamó Betel al lugar donde nuestro Padre había hablado con él.
El último hijo de Raquel
16Partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Raquel dio a luz, y tuvo un parto difícil. 17Y aconteció que, en lo más duro de su parto, la partera le dijo: «No temas, que también este es un hijo para ti».
18Y sucedió que, al salírsele el alma —pues estaba muriendo—, lo llamó Ben-oni, hijo de mi dolor; pero su padre lo llamó Benjamín, hijo de la diestra. a a v18 La palabra que Raquel pronunció al morir dio a su hijo el nombre de Ben-oni, «hijo de mi dolor». Su padre Jacob lo renombró Benjamín, «hijo de la diestra», convirtiendo el duelo en un nombre de fortaleza y lugar escogido. 19Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata (es decir, Belén). 20Y Jacob levantó una columna sobre su sepultura; esta es la columna de la sepultura de Raquel hasta el día de hoy.
21Israel siguió su viaje y plantó su tienda más allá de Migdal-eder, la torre del rebaño. 22Y mientras Israel habitaba en aquella tierra, Rubén fue y se acostó con Bilha, concubina de su padre; e Israel lo supo. Jacob tuvo doce hijos.
23Los hijos de Lea: Rubén, primogénito de Jacob, luego Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. 24Los hijos de Raquel: José y Benjamín. 25Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí. 26Los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos son los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.
27Jacob llegó a Isaac su padre, a Mamre, a Quiriat-arba (es decir, Hebrón), donde habían habitado Abraham e Isaac.
28Isaac vivió ciento ochenta años. 29Isaac exhaló su último aliento, murió y fue reunido con su pueblo, anciano y lleno de días. Y lo sepultaron sus hijos Esaú y Jacob.